Recibimos en nuestras oficias centrales
proyectos de traducción e interpretación
procedentes de nuestros clientes y traductores y agencias miembros.
Por medio de nuestra base de datos compuesta por traductores y agencias
miembros, seleccionamos a aquellos que trabajan con esa combinación
idiomática en particular, que están especializados en
ese campo específico y en esa línea de traducción
y que están disponibles, solicitándoles un presupuesto
preliminar cerrado.
Si el cliente no acepta el presupuesto preliminar, hace una contraoferta.
Si el traductor o la agencia aceptan dicha contraoferta, comienza el
proceso de traducción. De no ser así, nos ocupamos de
informar al cliente de que la contraoferta es inferior al precio de
mercado para una traducción profesional y que, por tanto, es
imposible obtener una traducción garantizada y profesional.